La cara oculta de Saint Laurent

París le rindió homenaje porque fue la gran figura de la moda de la segunda mitad del siglo XX, porque elevó su profesión a la categoría de arte y porque todavía hoy es venerado por los jóvenes creadores.

(YSL, 40 años de creación, en el Petit Palais, recorrió la vida y la obra
del gran diseñador desde 1962 hasta el 2002)


Bajo el patrocinio de la primera dama de Francia Carla Bruni-Sarkozy y la tutela de Pierre Bergé, presidente de la Fundación Pierre Bergé-Yves Saint Laurent, el Petit Palais, Museo de Bellas Artes de la ciudad de París, presentó la retrospectiva Yves Saint Laurent, 40 años de creación. La exposición recorrió la totalidad de su obra -de 1962 a 2002, fecha en que el diseñador se retiró oficialmente de los podios-, a través de 300 modelos, dibujos, documentos y filmes presentados en su contexto histórico. Bajo el comisariado de Florence Müller y Farid Chenoune, la muestra descubre el universo y las múltiples obsesiones de este creador supersensible, la riqueza de su obra y sus múltiples fuentes de inspiración -la literatura, la pintura, la escultura, el teatro, la ópera y el cine-, así como su colaboración con prestigiosos fotógrafos como Helmut Newton.

(En 1971, Saint Laurent asistió a la boda de una de sus hermanas: Brigitte Mathieu)

"Mi sueño es dar a las mujeres las bases de un guardarropa clásico que, escapando a la moda del instante, les permita mayor confianza en sí mismas", dijo Saint Laurent en una ocasión. Suele decirse que Coco Chanel liberó a las mujeres, pero que Yves Saint Laurent les dio el poder. En efecto, Chanel echó al olvido los corsés que comprimían el cuerpo de las mujeres, para envolverlo con materiales suaves y formas flexibles, mientras que Saint Laurent, inspirándose en el vestuario masculino, trasmitió el poder, tradicionalmente en manos de los hombres, a las mujeres.

(Esta foto tomada por Jeanloup Sieff provocó un escándalo cuando Saint Laurent posó desnudo, solo con sus gafas, pra promover el lanzmiento en 1971 de su primer perfume para hombres: YSL Pour Homme)

Pierre Bergé, su compañero durante 40 años, dice que Saint Laurent "obró socialmente, más que muchos otros, por la igualdad de los sexos y por el reconocimiento de la mujer moderna, que participa en la vida de su tiempo y manifiesta sus opiniones".



En efecto, YSL propuso las bases de un guardarropa que fue el espejo de un nuevo estilo de vida y de la nueva imagen de la femineidad. "YSL comprendió que el traje masculino es como una armadura que protege el cuerpo con su estructura y que está construido sólidamente desde los hombros, para proyectar la imagen de un cuerpo derecho y fuerte", comentó Florence Müller.

Hoy en día su influencia está en todas partes, tanto en el traje pantalón y el esmoquin como en el indispensable trench coat, que forman parte del guardarropa femenino. La mujer de nuestros días tiende a olvidar que lo que hoy es algo cotidiano fue considerado en algún momento "revolucionario".

(El primer esmoquin creado por YSL. "Para una mujer, el esmoquin es una prenda indispensable con la cual se sentirá continuamente a la moda...", dijo el diseñador.)

El momento más feliz de su vida "fue haber encontrado a Christian Dior", dijo.

YSL entró en la casa Christian Dior en 1955. Rápidamente el maestro lo designó como su sucesor y, efetivamente, cuando este muere en 1957, el joven genio se hizo cargo de los diseños. En 1958 creó la colección Trapèze y el New York Times lo calificó de "héroe nacional de Francia", mientras que el New York Herald Tribune describió el desfile de moda como "uno de los más grandes momentos de emoción de todos los tiempos".


"Las clientas aceptaban dócilmente los dictados del diseñador. YSL comprendió que las jóvenes ya no querían seguir la visión autoritaria de las tendencias y todo el lío sobre el largo de la falda o la ubicación de la cintura. La juventud estaba lista para un mayor flujo de creatividad, para prendas que expresaran el entusiasmo de la era, con un look moderno, en otras palabras, ropa con estilo", afirma Müller.


(Bocetos para la colección Verano, de alta costura, de 1988)

En 1961, Saint Laurent, abrió su casa de alta costura en un apartamento de la calle Spontini y, en enero del año siguiente, presentó su primera colección: túnicas, chaquetones y una osada asociación de colores. Las primicias del código Saint Laurent ya estaban allí. Luego le seguirían el esmoquin, la sahariana, las transparencias sensuales... "Siempre puse por encima de todo el respeto por esta profesión que no es exactamente un arte, pero que necesita de un artista para existir", dijo.

Las craciones que fueron seleccionadas para la exposición incluyeron desde la colección Trapèze hasta el esplendor de los vestidos de fiesta.

En una sala se pudo ver la reproducción de su atelier "real" de la avenida Marceau, donde creaba sus colecciones. Le siguió su atelier "mental", donde surgieron las referencias estéticas que alimentaron su imaginación: Mondrian, Van Gogh, Matisse, Picasso, Braque, Léger, Apollinaire, Aragon, Cocteau, son algunos de los artistas que influyeron en sus diseños. También en esto, YSL fue un precursor. "El fue el primero en hacer una conexión entre moda y arte. En los 60 fue una idea realmente nueva. Ahora todo el munod comprende que la moda es una forma de arte con su propia manera de expresión , su vocabulario, sus reglas", explica Müller.

(la modelo Veruschka lució un conjunto estilo safari creado por YSL en 1968)

La sala "Revolución de géneros" reagrupó los clásicos ineludibles -el chauetón marino, la sahariana, el traje pantalón, el traje falda, la blusa normanda, la túnica y el mono- y otra evocó a sus amigas y a sus clientas más fieles: Nan Kempner, la condesa de Ribes, Betty Catroux, Loulou de la Falaise... "Saint Laurent no diseñaba para una mujer abstracta e imaginaria. Estaba rodeado de mujeres hermoss y aristocráticas, como lo eran su madre y sus hermanas. Todas ellas fueron sus musas. Eran sus íntimas amigas, que vivían a su ritmo y se movían en los mismos círculos que él", dijo Müller.


(Un vestido multicolor de la colección Otoño-Invierno, de 1990)

El espacio "YSL Rive Gauche" evocó el lanzamiento, en 1966, de una línea prêt-à-porter, que constituyó una fecha clave enla historia de la moda. El estilo YSL se volvió accesible a un gran número de mujeres y se impuso en el mundo a través de una red de cientos de tiendas. La sala "Belle de Jour" presentó 10 piezas del guardarropa de Catherine Deneuve y rememoró la amistad que unió al diseñador con la actriz, quien durante casi cuatro décadas encarnó la imagen de la mujer Saint Laurent. "A los 22 años llegué a la calle Spontini, donde él estaba isntalado. Era fines de 1965 y yo había cortado de una revista la foto de un vestido de la colección precedente. A todo el mundo le pareció divertido que una chica tan joven, casi desconocida, se pagara un vestido de alta costura. Fue allí donde nos conocimos y, desde entonces, seguí vistiéndome de Saint Laurent", comentó Catherine, quien aunque es reservada en cuanto a su intimidad, siempre fue desbordante en sus elogios para YSL, un hombre, según ella, "delicado, tímido, sorprendente, un precursor", por quien sentía "admiración y respeto" y cuya amistad consideraba "un privilegio".





YSL solía decir que le habría gustado haber inventado los blue jeans, "la más espectacular, la más práctica y la más relajada e indolente de las prendas. Tiene expresión, modestia, sex appeal, simplicidad, todo lo que busco en mi ropa". Si en cuanto a los jeans, Levi Strauss le ganó, fue él quien exportó el pantalón al guardarropa femenino. "Hasta entonces estaba reservado a una élite o a mujeres excéntricas como Marlene Dietrich, pero era una prenda totalmente marginal. No estaba permitido en el trabajo. Pero Saint Laurent tenía una intuición profunda de lo que pasaba en la sociedad, un sexto sentido. Eso es lo que hace un gran modisto, un gran estilista", explica Farid Chenoune.

(El diseñador, rodeado de muchos perros, fue captado en los últimos años de su vida)

Con la audacia de los tímidos, en 1971 posó desnudo, solamente con sus características gafas de armadura negra, frente al objetivo del fotógrafo Jeanloup Sieff para el lanzamiento de su primer perfume masculino: YSL Pour Homme, y ese mismo año creó la colección conocida como "la del escándalo", inspirada en los años 40. Más que las reminiscencias de la época de la guerra y la Ocupación, es el tipo de mujeres imaginadas por YSL lo que chocó a la prensa especializada, que reaccionó violentamente. En cambio, la calle adoró y adoptó inmediatamente el estilo retro. La colección tuvo el efecto de un shock en pleno movimiento hippie y feminista, e inauguró el regreso de la sofisticación y el glamour.

Ese año 1971 murió Chanel; Cardin, Courreges y Givenchy tenían casi 50 años; Balenciaga ya había cerrado sus puertas. Yves Saint Laurent era el rey sin competencia, pero soñaba con llegar más lejos.

"Para la mujer, el esmoquin es una prenda indispensable, con la cual se sentirá continuamente a la moda, porque es una pieza de estilo y no de moda. Las modas pasan, el estilo permanece".

Cuando en 1966 apareció por primera vez un esmoquin en una colección de alta costura, causó impacto. Desde entonces, esta prenda conquistó el mundo y se convirtió en un emblema de su estilo. Un año antes, Saint Laurent había lanzado una colección inspirada en Mondrian, que provocó verdadera sensación.

Otra sala evocó su fascinación pora la noche, por las fiestas míticas a las que nunca asistió. "No es que la alta costura haya muerto, pero los lugares donde lucirla no existen más", dijo Pierre Bergé. Los bailes que Proust describía y Visconti recreaba, estimulaban su imaginación romántica, y hasta el último momento Saint Lurent continuó diseñando los maravillosos vestidos para una alta costura nostálgica de ese esplendor.

Finalmente, una una última sala celebró su talento cromático. YSL amaba el oro, "un color mágico, el color del sol", y el rojo, porque es "agresivo y salvaje". Los colores salvajes del desierto de su Argelia natal que nunca olvidó.

Yves Saint Laurent partió el primero de junio de 2008. Pero su legado, como él lo quiso, quedó en la calle. Sus cenizas fueron esparcidas en el jardín de Majorelle, en Marrakech.


UNA BIOGRAFÍA POLÉMICA:

Antes de la apertura de la exposición-homenaje en el Petit Palais, la polémica biografía Saint Laurent, mauvais garçon (Saint Laurent, el chico malo) llegó a las librerías francesas. Su autora Marie-Dominique Lelièvre escribió sobre el intocable mito de la moda en un libro para el que entrevistó a miembros de su familia, médicos, amigos y banqueros.

De esta biografía surge una imagen hasta ahora desconocida del diseñador y sus facetas más oscuras: sus tabús, su preferencia sexual y sus adicciones. Trabajador incansable, experimentaba una angustia permanente y se sentía perdido fuera de su atelier. Era incapaz de hacr algo por sí solo... excepto sus maravillosas creaciones con las que sorprendió al mundo.

Nacido en Orán, en 1936, Yves Mathieu Saint Laurent llegó a París de su Argelia natal a los 20 años, pra trabajar junto a Christian Dior. De sus orígenes nunca quiso hablar y prohibió a su madre evocarlos ante él u otras personas. El éxito, la celebridad, la adulación de la jet set no le dieron paz ni seguridad. A los 50 años estaba agotado física y psíquicamente. "Yves nació con una depresión nerviosa", afirmaba Pierre Bergé, su compañero. "No es cierto", replica la autora. "El depresivo no tiene energía e YSL la tenía. ¿Cómo podía hacer cuatro colecciones al año? Crisis de angustia, sí". Cada año tenía que renovarse, ser el mejor: la presión para YSL era demasiada.

En la maison Saint Laurent el personal lo adoraba y no contaba jamás las horas: hacía todo para complacerlo.

Esta biografía no contó con la colaboración de Bergé, quien dedicó su vida a construir la leyenda Saint Laurent y es, tras su muerte, el más celoso guardián del templo a su memoria.

(Fuente: Florencia Señudo, Vanidades)

3 comentarios:

Black cat girl dijo...

me encanta! qué genio!!

mamá de martina dijo...

Nena...vaya post; yo me quedo boba !
Besito

Purpurina dijo...

talentoso a un nivel de geneialidad, coo muy pocos, la verdad q no me asombra ni me parece q opaque su carrera sus tendencias sexuales, adicciones o problemas psiquiatricos, en el mundo de las artes esta repleto de personas asi, es mas, lo mas destacados siempre tienen problemas.

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